Con un hombre menos tras la expulsión de Otamendi, pudo venir de atrás y vencer con pizarra de 2-3 al Schalke-04 en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones

Bonn.- El Manchester City se sobrepuso a dos penales señalados en contra por el VAR y a la expulsión del defensa argentino Nicolás Otamendi (68), para derrotar por 3-2 al Schalke 04 en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, este miércoles en Alemania.

El argentino Sergio Agüero adelantó a los ingleses en la primera parte, pero los alemanes llegaron al descanso con ventaja tras dos penales transformados por el argelino Nabil Bentaleb, antes de que en la segunda parte, ya en inferioridad, Leroy Sané y Raheem Sterling voltearan el marcador.

El equipo entrenado por Pep Guardiola, uno de los grandes aspirantes al título, tiene ahora todo de cara para sellar el pase a cuartos el próximo 12 de marzo en el Etihad Stadium, aunque el técnico catalán advirtió tras el partido: "El resultado es bueno, pero no está hecho. Ojalá nuestra afición nos ayude en la vuelta y podamos mejorar".

"No alcanzaremos la última fase de la competición si no mejoramos", insistió Guardiola, quien admitió que "al final fue la calidad de los jugadores lo que marcó la diferencia".

Como ya era de esperar, el City monopolizó la pelota al inicio del partido y comenzó a asediar el arco rival. 

Una jugada ensayada tras saque de falta acabó con el centro de David Silva y el cabezazo de Sergio Agüero que desvió a córner en una gran estirada Ralf Fährmann.

El arquero alemán volvió a mostrarse sólido 10 minutos después en un disparo del belga Kevin de Bruyne, pero en su tercera intervención cometió un grave error que le costó a su equipo el primer gol.

En una cesión, Fährmann se la dio a un defensa de espaldas al borde del área, pero David Silva estuvo más rápido, robó la pelota y se la dio a Agüero para que marcase a placer.

El Schalke tardó 26 minutos en llegar con peligro al área del City, en una jugada que acabó con un disparo de Mark Uth que se marchó a la derecha de la portería de Ederson.

Zarpazos de Sané y Sterling

Esa jugada espoleó al equipo alemán, que dio un paso adelante y se encontró con el premio de un penal señalado gracias al VAR por mano del defensa argentino Nicolás Otamendi. 

Bentaleb engañó a Ederson y puso el 1-1 en el marcador.

Y antes de la pausa, en otro penal señalado por el árbitro español Carlos del Cerro Grande por agarrón de Fernandinho, el Schalke se puso por delante al transformar de nuevo Bentaleb la pena máxima, aunque esta vez Ederson llegó a tocar la pelota (45).

El descanso sirvió al City para recuperar la concentración y el equipo de Pep Guardiola volvió a adueñarse del balón y a llegar con peligro al área rival, pero en el minuto 68 se quedó en inferioridad por la expulsión de Otamendi al ver la segunda amarilla.

"Me gusta mucho el VAR. Los dos fueron penales. Y la roja puede ser roja. A veces tengo motivos para quejarme, pero no esta vez", declaró Guardiola al ser preguntado por la actuación del árbitro.

Con 10, el City siguió conservando la pelota pero sin arriesgarse a recibir una contra, consciente de que un tercer gol alemán hubiese puesto la eliminatoria muy cuesta arriba.

Sin embargo, el City tiene un plantel lleno de estrellas y Leroy Sané es una de ellas. El ex del Schalke apenas llevaba unos minutos en la cancha cuando colocó una falta directa en la escuadra del arco alemán para poner las tablas en el marcador.

Y Raheem Sterling consumó la remontada en el 90 con una jugada en la que recibió en largo de Ederson, 'cuerpeó' con el defensa para impedirle cortar la acción y superar en el uno contra uno a Fährman.

Pese a la victoria, Sané fue crítico al final del partido: "Jugamos con mucha personalidad, pero les concedimos dos goles a ellos sin que hicieran nada en todos el partido. Eso no nos lo podemos permitir en esta competición".

Por su parte, el técnico alemán Domenico Tedesco lamentó que sus jugadores no supieron jugar en superioridad: "Necesitamos ser más inteligentes".

"Sabíamos que nos empujarían, pero nos desubicamos demasiado a la contra y recibimos goles al final que fueron desgarradores", añadió.