Tres firmas destacan como compradoras del metal el año pasado: Noor Capital, de Emiratos Árabes Unidos; Sardes Kiymetli Madenler, S.A. de Turquía y Goetz Gold con sede en Dubái. El diputado Carlos Paparoni aseguró que el Parlamento trabaja para que no pueda venderse “ni un gramo más de oro” que sea usado por el régimen de Nicolás Maduro.

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El Banco Central de Venezuela (BCV) vendió 73 toneladas de oro -hasta diciembre de 2018- a tres firmas de Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Dubái, sin pasar por los controles de la Asamblea Nacional, denunció este miércoles el presidente de la Comisión de Finanzas del Poder Legislativo, Carlos Paparoni.

La firma de Emiratos Árabes Unidos, Noor Capital, fue la mayor compradora de oro venezolano al adquirir 27,3 toneladas en 2018, precisó. Esta firma fue la que el senador de Estados Unidos, Marco Rubio, denunció a través de su cuenta de Twitter la semana pasada, cuando señaló de la visita a Caracas de “un supuesto ciudadano francés” de la empresa para “arreglar el robo de más oro de Venezuela”.

La firma detuvo la compra de más metal al BCV el 25 de enero e informó, a través de un comunicado, que detendría las operaciones de compra hasta que la situación en Venezuela se estabilizara.

Además de Noor Capital, el diputado Paparoni denunció que la empresa turca Sardes Kiymetli Madenler compró 23,9 toneladas de oro el año pasado, seguida por la comercializadora de Dubái, Goetz Gold, que adquirió 21,8 toneladas del metal precioso.

“La venta que se ha estado haciendo del oro venezolano proveniente del Arco Minero no ha sido autorizada por esta Asamblea Nacional. No solamente se han cometido delitos ambientales, ecocidio, los más importantes vistos en Sudamérica, solo comparable con lo que fueron las explotaciones del caucho, sino además estamos hablando de que esos recursos están siendo malversados y se han prestado para los altos índices de corrupción”, denunció.

El parlamentario detalló que desde la Asamblea Nacional trabajan para que no pueda venderse “ni un gramo más de oro” que sea usado por el régimen de Nicolás Maduro. La afirmación va a tono con las sanciones de Estados Unidos que, en noviembre de 2018, prohibió a todo ciudadano estadounidense comerciar con oro exportado de Venezuela.

La orden ejecutiva acusaba a Maduro de estar saqueando las riquezas de su país con fines corruptos, degradando la infraestructura y el ambiente “a través de la mala gestión económica y las prácticas industriales y de minería”.

Un mes antes, EE UU denunció la venta de “21 toneladas métricas de oro” que han ido “principalmente a Turquía”, equivalentes a $ 840 millones. “No se trata de minería convencional, esto es destruir los bosques creando enormes cantidades de agua estancada que va contaminada con mercurio y otros químicos. Será una catástrofe medioambiental durante décadas, con brotes de malaria, dengue; y estas enfermedades se van a mover por la región con los millones de refugiados”, manifestó el secretario asistente del Tesoro estadounidense, Marshall Billingslea.

La extracción de oro se da principalmente en minas ilegales al sur del estado Bolívar, en las que las rudimentarias operaciones son controladas por bandas armadas con el aval de las fuerzas militares. La actividad destruye el ambiente y ha dejado decenas de muertes violentas, sin que el Ejecutivo actúe para frenar su avance.

A la par, el diputado informó que tanto el viernes como el lunes se intentó hacer una transferencia de $ 1.200 millones de una cuenta del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) en el Novo Bank de Portugal al Banco de la República de Uruguay. La operación fue detenida. “¿Por qué quieren ocultar a último minuto unos fondos? Los venezolanos sabemos que iban a robárselo como lamentablemente se han robado el dinero de nuestro país”, expresó.

Paparoni manifestó el compromiso de la instancia legislativa de proteger los activos del país para “evitar que sigan robándoselos y saqueándolos” y, en ese sentido, aseguró que “Maduro más nunca verá un centavo de la renta petrolera”.