El organismo financiero emitió en mayo una “declaración de censura” contra el gobierno de Nicolás Maduro por no proporcionar estadísticas.

Washington.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó este jueves que ha mantenido sus primeros contactos formales en años con el Gobierno de Venezuela a propósito de la negativa de éste de entregarle datos sobre su economía.

“Efectivamente ha habido intercambios entre personal técnico del FMI y las autoridades de Venezuela sobre el suministro de datos”, dijo en rueda de prensa en Washington el portavoz Gerry Rice, quien evitó no obstante dar mayor detalle.

Venezuela lleva más de una década sin someter su economía al análisis del FMI. El organismo financiero emitió en mayo una declaración de censura contra el gobierno de Nicolás Maduro por no proporcionar datos de la evolución económica y avanzó una reunión del directorio al respecto en seis meses, que se cumplen este noviembre.

“Confiamos en que el directorio pueda reunirse durante las semanas venideras”, se limitó a decir Rice al respecto.

En su correctivo de mayo, el FMI advirtió a Venezuela de que proporcionar los datos adecuados es el primer paso para la identificación de soluciones posibles a la grave situación económica que atraviesa.

Crisis histórica

El FMI ha calificado la de Venezuela como “una de las crisis económicas más grandes de la economía moderna”.

En octubre pronosticó que el país cerrará este año con una inflación de 1,37 millones por ciento, algo que pocas veces se ha visto en la historia reciente y que sería comparable a la situación de Alemania en 1923 o de Zimbabwe en 2008.

El derrumbe económico este año será del 18 por ciento, el tercero consecutivo de dos dígitos, según el fondo.

Venezuela es el país con las mayores reservas probadas de crudo pesado del mundo, pero la gran dependencia de la economía local del precio del petróleo y la política del Gobierno en los últimos años la han sumido en la peor crisis económica de su historia.

Esta ha acabado convirtiéndose en una crisis humanitaria. El éxodo de personas ha generado además una crisis migratoria en la región.