Tras un 2018 de retroceso profundo y paralización, el gobierno insiste en un plan que en el año que recién culmina no mostró resultados positivos.

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Las empresas de metales de Guayana cerraron 2018 como otro año nefasto en términos de productividad y gestión financiera, pese a la implementación –en julio del año pasado- del régimen especial y transitorio para la gestión operativa y administrativa de la industria nacional del hierro, acero y aluminio que procuraba, sin éxito, recuperar la producción.

Pese a los pésimos resultados operativos, el Ejecutivo Nacional publicó en la Gaceta Oficial N° 41.553 del 27 de diciembre de 2018 la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2019 de ese régimen especial y transitorio publicado originalmente en el Decreto N° 3.519.

El Decreto original, publicado en la Gaceta Oficial N° 41.434, establece en el artículo 1 que el régimen especial contempla la implementación de medidas dirigidas al incremento, mejoramiento y celeridad de las capacidades de gestión administrativa, financiera y operativa, “así como de los procesos productivos desarrollados por las entidades del sector público en la industria del hierro, acero y aluminio y actividades conexas”.

El Decreto argumentaba, en julio de 2018, que “situaciones de índole económico y político vinculadas a la guerra económica” han generado “una afectación en los niveles de producción de las industrias básicas del país, y visto que la clase obrera, como sujeto social, tiene en sus manos el conocimiento requerido para poner en marcha los medios de producción en su participación directa en la gestión desde las entidades de trabajo públicas y privadas, se hace indispensable la adopción de medidas integrales que permitan impulsar la construcción de un nuevo modelo económico”.

Según el Decreto, el objetivo del régimen especial es procurar la recuperación de índices adecuados de eficiencia “que permitan un armónico crecimiento de las fuerzas productivas, que garantice el acceso oportuno a bienes y servicios vinculados a estos sectores, en aras de generar un desarrollo económico sostenido de la industria nacional”.

Este régimen no es la única iniciativa reciente e infructuosa del gobierno. En noviembre de 2017, un decreto presidencial adscribió la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y 18 industrias a la Vicepresidencia de la República en aras de un “régimen especial para el incremento inmediato de su eficiencia”.

Entre las justificaciones que dieron pie al traspaso, la Presidencia de la República argumentaba que el gobierno llevaba a cabo un plan integrado “para el aumento sostenido de las capacidades productivas de las empresas del sector público (…) con vista en niveles óptimos de eficiencia que aseguren el desarrollo acelerado del país y la disponibilidad de recursos para el mejoramiento del nivel de vida de los venezolanos en el corto plazo”.

En siete meses de traspaso, no hubo aumentos de producción ni medidas que apuntaran a la eficiencia.

A seis meses del decreto original

El desconocimiento de la crisis operativa en las industrias, como consecuencia de la desinversión y la inexperiencia de las cabezas de las empresas, además de los ensayos de gestión obrera, que han estado viciados por la corrupción y la falta de transparencia en la toma de decisiones y manejo de recursos, fue más que evidente al término de 2018.

Venalum y Alcasa operaron en mínimos a lo largo de 2018 | Foto @Venalum_CVG        

Venalum y Alcasa cerraron el 2018 con 75 y 15 celdas respectivamente en servicio, de acuerdo con el balance a mediados de diciembre. En el caso de Venalum, esta cifra indica un ritmo de operaciones de 8,2% de su capacidad instalada, mientras que Alcasa opera a 3,7% de su potencial.

Venalum informó a principios de 2019, a través de un boletín, que el presidente de la empresa, Pedro Tellechea, discutió el Plan de Reincorporación de Celdas y dio las directrices “para que en 90 días, los resultados sean positivos para todos, ejecutándose la estrategia que se está planificando para incrementar la cantidad de celdas operativas”. La industria no detalló el número de celdas a incorporar.

El ala refinadora del primer eslabón del aluminio, Bauxilum, estuvo detenida durante 2018, desde su paralización en septiembre de 2017. A finales del año, la estatal informó a través de su cuenta en Twitter que presentaba un avance de 90% de ejecución del Plan de Recuperación de la Producción.

“En @Bauxilum_CVG seguimos trabajando para crear las condiciones que nos permitan el reinicio de las operaciones de la Planta de Alúmina. Estamos convencidos de que la fuerza de nuestro trabajo y el amor por nuestra empresa nos permitirá un año 2019 de reimpulso”, informó la organización. 

Facultades de El Aissami, según Decreto original

Las “más amplias facultades” que tendrá el ministro de Industrias y Producción Nacional, Tareck El Aissami, en la organización, gestión y administración de las estatales, incluyen: crear, suprimir o efectuar modificaciones a las entidades del sector público de la industria del hierro, acero y aluminio, y actividades conexas incluida la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y sus empresas filiales, así como centralizar o descentralizar órganos de dirección, administración y gestión de dichas entidades.

Asimismo, podrá fijar, suprimir, modificar, centralizar o descentralizar atribuciones, gestiones o procedimientos en algunas de las empresas, o efectuar su estandarización para un grupo de ellas, en materias de procura, contratación, planificación estratégica y comercialización.

Entre las competencias, está también establecer normas generales a las industrias del hierro, acero y aluminio; normas y procedimientos comunes de registro, inscripción, contratación y suspensión de clientes y proveedores; así como pautas y procedimientos especiales de contratación por categoría de productos, bienes o servicio, determinando cuáles de ellos podrán ser adquiridos usando la modalidad de consulta de precios o adjudicación directa, con base a sus características y especificidades.

Por último, El Aissami podrá ordenar la modificación de los estatutos sociales de la industria del hierro, acero y aluminio, y actividades conexas, sus manuales de procedimientos, normativa interna y demás instrumentos de gestión interna.