Las detenciones de trabajadores, despidos y liquidación de convenciones colectivas son muestra de “una política para liquidar la organización democrática de los trabajadores”, dijo el exdirigente sindical, Ramón Machuca.

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Dirigentes sindicales activos, exmiembros de organizaciones sindicales de las empresas básicas y trabajadores en general de las estatales de Guayana coinciden en que no hay tiempo que perder. La reorganización del debilitado movimiento sindical local es apremiante y las evidencias lo confirman: trabajadores detenidos; el secretario general de Sintraferrominera, Rubén González, otra vez tras las rejas; despidos injustificados; sindicatos y convenciones colectivas liquidadas; y reivindicaciones laborales totalmente incumplidas.

Lo que en un momento podían canalizar las organizaciones sindicales frente al patrono ha quedado en las manos, y a puertas cerradas, de sindicatos adeptos al oficialismo y agrupados en la Central Bolivariana de Trabajadores Socialistas. No hay escucha por parte del patrón y la indefensión, de parte de entes como el Ministerio del Trabajo, es notoria.

“Esto es un proceso de recomposición, no nos queda otro camino”, destacó Ramón Machuca, expresidente del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y Sus Similares (Sutiss) por 10 años consecutivos, quien recalcó que los trabajadores de Guayana demandan un debate sobre qué significa que el presidente Nicolás Maduro su autodenomine como presidente obrero y humilde en un contexto de férrea persecución contra los trabajadores.

         
Morocoima planteó que llamar a una Constituyente Sindical es una vía para refundar al movimiento sindical y legitimarlo | Fotos William Urdaneta

“El presidente Nicolás Maduro fue trabajador del Metro de Caracas y fue perseguido y despedido en una época y aquellos excesos contra los cuales luchamos hoy son una práctica habitual de este gobierno contra los trabajadores venezolanos, por eso no podemos quedarnos en silencio”, dijo.

El exdirigente sindical tildó de brutal arremetida la detención de los nueve trabajadores ferromineros y el secretario general de Sintraferrominera, y cuestionó que desde la dirección estadal del Ministerio del Trabajo se promueva el paralelismo sindical por parte de quienes una vez fueron trabajadores y hoy son verdugos de los trabajadores venezolanos.

“Esto afecta a todo el que gana un salario. Pareciera una política para liquidar la organización democrática de los trabajadores”, expresó, pues si bien durante su época frente a Sutiss hubo luchas duras, en la actualidad “lo que vivimos es más brutal que lo que vivimos en épocas pasadas (…) quiero que el compañero Nicolás nos explique eso, lo exhorto, le reclamo eso”.

Machuca, quien no niega su pasado político al lado del chavismo, sostuvo que seguirán adelante y acudirán al Palacio de Miraflores para entregar una carta al mandatario nacional para reclamar la liberación inmediata del dirigente sindical Rubén González y los trabajadores de la estatal del hierro, enviados a la cárcel de La Pica en Monagas y El Dorado, al sur de Bolívar, respectivamente. No precisó cuándo. También gestionarán reuniones con instancias internacionales.

“Meten presos a los trabajadores, pero no meten preso ni a uno de los corruptos que han acabado con las empresas básicas de Guayana, ¡no hay ni uno preso! Todo lo contrario, los ves en grandes camionetotas, gozando de grandes privilegios, mientras que nosotros estamos en la calle trancando calles porque no ha llegado un pedazo de cochino o la bolsa de comida”, cuestionó, al tiempo que pidió no descalificar las protestas de las comunidades por comida.

El vocero destacó que el ataque contra el secretario general de Sintraferrominera ha sido sistemático para debilitar el movimiento sindical, por lo que no descartó que el ensañamiento tenga otros tintes políticos dentro de sectores sindicales del oficialismo. “Les pido que desistan de eso, porque hoy te usan y mañana te tratan como un traidor y barren el piso contigo”, afirmó.

“Tengan cuidado porque cuando se militariza la vida sindical se truncan las libertades (…) esto tiene que cesar porque hay familias sufriendo, esto tiene que pararse”, insistió.

Machuca está convencido de que en las bases sindicales del gobierno hay diferencias por la acción oficial contra los trabajadores “y a ellos también apelo y apelo a los que alguna vez estuvieron conmigo, a la conciencia de ellos”, pues sostiene que “todo lo que se está haciendo es para liquidar la organización democrática de los trabajadores”, reiteró.

Refundar al movimiento sindical

Aunque la discusión a lo interno de los trabajadores es aún incipiente y está en sus primeros pasos, “sería un error histórico quedarnos en casa”, dijo el exsecretario general de Sutralúmina, José Luis Morocoima, quien resaltó que este movimiento tiene que salir a pelear por las conquistas que ha logrado el movimiento sindical de Guayana y que se han replicado en todo el país.

“Lo que se busca es la unidad porque se plantea hacer memoria contra el olvido”, agregó, al tiempo que expresó que a 20 años de la llegada de Hugo Chávez al poder el pranato sindical se ha fortalecido, pero en ese contexto no están dispuestos a perder las conquistas sindicales y la legitimidad del movimiento que aspiran refundar con audacia y trabajo. Morocoima planteó la necesidad de llamar a una Constituyente Sindical donde los trabajadores elijan a sus representantes.

El exsecretario general del Sindicato de Trabajadores de Alcasa (Sintralcasa), Henry Arias, atribuyó el ensañamiento contra el movimiento ferrominero al rechazo manifiesto a las negociaciones de la empresa con la China Railway Engineering Corporation (CREC), alianzas que -dijo- han demostrado ser un fracaso en industrias como Alcasa.

“Alcasa es un montón de chatarra”, puntualizó.

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