La protesta laboral estuvo a la cabeza de la conflictividad con el 45% del total de manifestaciones el año pasado, de acuerdo con el balance del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social. Los gremios del sector salud y educación reportaron la frecuencia más alta de protestas durante todo el año.

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2018 registró una cifra récord de manifestaciones en Venezuela, informó este viernes el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), que detalló que el número de protestas saltó de 9.787 en 2017 a 12.715 en 2018, un promedio de 35 reclamos de diversos derechos al día.

Distrito Capital lideró la conflictividad durante el año 2018 con 1.628 reclamos, seguido de los estados Bolívar (1.389), Lara (1.030), Táchira (957) y Mérida (940).

Julio fue el mes con el mayor número de protestas el año pasado, luego de que se registraran 2.163 manifestaciones; seguido de octubre (1.418), noviembre (1.288), junio (1.124) y marzo (1.106).

El OVCS resaltó que la cifra global de 2018 representa el mayor número de protestas registradas durante la gestión de Nicolás Maduro. “Además, este año superó el índice de las dos grandes olas de protestas desarrolladas en Venezuela, en los años 2014 y 2017, en las cuales se documentaron 9.286 y 9.787 manifestaciones, respectivamente”.

“En los últimos ocho años, el OVCS ha documentado 59.787 protestas en todo el país, lo que equivale a un promedio de 7.473 manifestaciones al año. Bajo el mandato de Nicolás Maduro se han generado las mayores protestas sociales y en el período de Gobierno 2013-2018 se registraron al menos 48.966 manifestaciones”.

14 personas murieron en el contexto de manifestaciones por derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, 13 por arma de fuego y una víctima de un objeto contundente, documentó el OVCS. Uno de los asesinatos ocurrió en el estado Bolívar.

De cara al 2019, la organización resaltó que la creciente conflictividad se acentuará en la medida que “no exista voluntad gubernamental para reconocer los errores y trabajar para solucionarlos”, pues hasta ahora la respuesta ha sido “mínima, insuficiente, parcial y represiva”, a lo que se suma que el gobierno ha optado por negar la grave situación humanitaria.

“Venezuela avanza hacia un empobrecimiento masivo de la población y no se detiene la migración forzada, consecuencia de las decisiones políticas tomadas por el Gobierno venezolano”, apuntan.

Derechos económicos y sociales impulsan protestas

       

El observatorio destacó que 89% de las protestas de 2018 se caracterizó por la exigencia de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, debido a la “falta de políticas públicas efectivas que atiendan los problemas urgentes relacionados a la calidad de servicios públicos, respeto a contrataciones colectivas de los trabajadores, salud, alimentación y educación”.

De allí, que estas causas destaquen por encima de las protestas por derechos civiles y políticos que abarcaron 11% del total (708), centradas mayoritariamente en el rechazo a las acciones del Estado en contra de dirigentes e integrantes de partidos políticos de oposición, detalló el observatorio.

En 3.541 protestas, casi la tercera parte del total de manifestaciones el año pasado, se exigieron distintos derechos simultáneamente, lo que el OVCS denomina protestas combinadas.

El balance resalta que la observación directa y continuada de la conflictividad social en Venezuela ratifica que la sociedad civil está empoderada de sus derechos y está dispuesta a salir a las calles para exigirlos de manera espontánea, sin atender el llamado de líderes políticos ni las amenazas del Gobierno a través de la política represiva.

Las formas de lucha más comunes fueron los cierres de calle, paros, concentraciones, marchas y tomas de establecimiento.

 
Así fue la evolución de las protestas en 2018
 


Protesta laboral a la cabeza

       

Entre los derechos más demandados en 2018, sobresalen los laborales que motivaron 5.735 reclamos, 45% del total de manifestaciones. El OVCS indicó que las protestas laborales surgieron en febrero y se desbordaron en junio, debido al aumento sostenido de los precios en un contexto de hiperinflación.

El observatorio especificó que los trabajadores del sector salud realizaron 2.525 manifestaciones y los del sector educación 1.722 manifestaciones, gremios que reportaron la frecuencia más alta de protestas durante todo el año.

“Destaca la demanda de reivindicaciones salariales adecuadas para cubrir las necesidades básicas, pese a los seis ajustes salariales decretados por el Ejecutivo en 2018. La hiperinflación que atraviesa el país diluye cualquier capacidad adquisitiva del salario”, indicó la organización.

El observatorio explicó que las principales exigencias también estuvieron ligadas al respeto de las contrataciones colectivas y condiciones para ejercer sus funciones, entre ellas, infraestructura e insumos. “Las consecuencias de esta situación se reflejan en la búsqueda de otras fuentes de ingresos, incursión en labores informales, cambio de patrones de consumo, dependencia de los beneficios del Estado y fuga de talento”.

A las protestas laborales, le siguieron el paso las manifestaciones vinculadas al deterioro de servicios básicos para un total de 3.716. El OVCS indica que Venezuela vive hoy el colapso de los servicios públicos, siendo las familias de menores recursos las más afectadas. De allí que “las quejas por falta de gas doméstico, electricidad y agua potable se convirtieron así en el segundo derecho más demandado”.

De estas tres, las protestas por gas doméstico fueron las más frecuentes acumulando un total de 1.731 en el año, principalmente en el último trimestre. El OVCS también registró reclamos por carencias del servicio de telefonía fija, conexión a internet, recolección de basura, alumbrado público y transporte público.

1.257 protestas estuvieron vinculadas a la crisis alimentaria, un 10% del total. El observatorio manifestó que la venta programada y condicionada mediante las cajas CLAP se consolidó como un hecho “discriminatorio y condenable”. Además, recalcan que la situación alimentaria del país “se agudiza ante el control del Estado, conllevando a la proliferación de mercados paralelos que se aprovechan de la necesidad de los ciudadanos y ofrecen productos por encima de los precios del mercado. Se ha hecho costumbre la variación de precios según el tipo de pago, bien sea efectivo, punto de venta o transferencia”.

En cuanto a las protestas por el derecho a la salud -falta de medicinas, implementos quirúrgicos, remuneración al personal médico, deficiencia en infraestructuras hospitalarias e inseguridad personal- fueron documentadas 761.

“La exigencia común es la apertura a la cooperación humanitaria, en aras de garantizar un sistema de salud digno y eficiente, que permita prevenir epidemias y padecimientos, al tiempo de aliviar dolencias y complicaciones de pacientes crónicos”.

El OVCS indicó que el gremio de la salud fue protagonista del conflicto laboral, que mayor tiempo y repercusión tuvo durante el 2018, tras participar en 2.525 protestas de las 5.735 oportunidades en las que diversos gremios se sumaron al conflicto, “tomando las calles en exigencia de salarios dignos, respeto a contrataciones colectivas, insumos médicos, seguridad e infraestructura hospitalaria de calidad para ejercer su labor y garantizar el bienestar de usuarios y familiares”.

A la par, hubo 524 manifestaciones de jubilados y pensionados, que reciben un pago mensual ínfimo que no permite cubrir sus gastos básicos. “Se trata de personas que, en algunos casos, dependen del efectivo para comprar bienes más económicos, no poseen equipos ni internet para realizar operaciones en línea, los sistemas de cajeros automáticos están adaptados a una velocidad de operación que no coincide con la agilidad de los adultos mayores. Esta población ha sufrido la ida de familiares y han tenido que enfrentar el desgaste de un sistema que no se ajusta a sus necesidades”, explicó el observatorio.

A lo largo del año, hubo 388 protestas por la insuficiencia presupuestaria para mantener la operatividad del sistema educativo en todos los ámbitos; así como 102 protestas para exigir los derechos de los pueblos indígenas. En este caso, indicó el OVCS, “protestaron de manera sostenida durante al menos una semana, para denunciar la escasez y altos costos de alimentos en la zona. Igualmente rechazaron la explotación de los recursos naturales en el Arco Minero, al sur de Venezuela, y la incursión de grupos armados que atentaron contra la humanidad e integridad física de estos pueblos ancestrales”.

11 características de la conflictividad en 2018

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social fijó 11 características de la ola de manifestaciones en 2018:

1. Protesta sostenida, la calle se consolida como espacio popular, social y político.

2. Escenificadas en todos los estados del país. En zonas rurales y urbanas.

3. Protestas

       

4. Exigencia de servicios básicos: gas doméstico, agua potable y electricidad.espontáneas, principalmente en zonas populares y residenciales.

5. Trabajadores crean coalición intersectorial para luchar por salarios dignos y respeto a las contrataciones colectivas.

6. Protestas ante incrementos en los precios de alimentos y demoras en la venta de bolsas de productos de los comités locales de abastecimiento y producción (CLAP).

7. Adultos mayores, jubilados y pensionados toman las calles para exigir su derecho humano a la seguridad social.

8. Movilizaciones de maestros, profesores, estudiantes padres y representantes, ante remuneración insuficiente, rechazo a déficit presupuestario y providencias estudiantiles que generan deserción.

9. Denuncias de tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes a presos políticos.

10. Repercusión en la esfera internacional. Países, organismos multilaterales y medios de comunicación.

11. Cierre de calles, paro, concentraciones y marchas como principales formas de protesta.

El observatorio documentó 281 saqueos o intentos de saqueo producto “del hambre, desesperación e impunidad”, principalmente en supermercados, abastos y unidades de transporte de alimentos, línea blanca, medicinas y otros productos que pueden ser consumidos, intercambiados o vendidos.

OVCS pide restablecer el orden constitucional

La cifra récord de manifestaciones es atribuida a la ausencia de democracia y a la implementación de un sistema político ideológico que anula los valores republicanos y asfixia a la población, por lo que el OVCS expresó la necesidad de reestablecer el orden constitucional en la República Bolivariana de Venezuela y aceptar la cooperación humanitaria internacional.

De igual manera, el observatorio exhorta a:

       

Responder de manera efectiva y oportuna a las comunidades que exigen mejoras y garantías de los servicios básicos.

Desarrollar políticas económicas que frenen la hiperinflación, para que el salario recupere su poder adquisitivo y las familias venezolanas puedan satisfacer sus necesidades.

Respetar las contrataciones colectivas de los gremios laborales.

Poner fin a la persecución judicial contra trabajadores y sindicalistas que luchan por la defensa de sus contrataciones colectivas, sufriendo hostigamiento y procesamiento de civiles en tribunales militares.

Estimular el desarrollo del aparato productivo nacional, para garantizar una real seguridad alimentaria.

Garantizar el pleno cumplimiento y respeto del artículo 68 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el cual establece: “los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley. Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas. La ley regulará la actuación de los cuerpos policiales y de seguridad en el control del orden público”.

Realizar las investigaciones pertinentes, de manera expedita y oportuna, para establecer las responsabilidades correspondientes por la muerte de manifestantes o terceros en el contexto de las protestas.

“La falta de respuesta ante los derechos de los venezolanos evidenciado en las crecientes protestas, el colapso generalizado de servicios por su falta de atención hacen cada vez más necesario una reconducción de los destinos del país como única forma de empezar a salir de la Emergencia Humanitaria compleja en la cual se encuentra Venezuela. La crisis venezolana requiere una respuesta inmediata, apegada a la Constitución y garantía de los derechos humanos”, puntualizó la organización.